Bogotá, ciudad amigable con la población migrante

 

El contexto: 

Durante los últimos años, la llegada de miles de venezolanos y el retorno de cientos de colombianos se ha convertido en la migración más numerosa de la historia del país, y la ciudad capital no es la excepción: solo en el primer trimestre del año 2019 habían ingresado a Bogotá casi 190.000 venezolanos de forma regular. 

 

El reto de ciudad: 

A pesar de los retos institucionales propios de una situación inhabitual, la administración distrital ha acogido a la población migrante por medio de una estrategia que permite condiciones dignas para los ciudadanos del vecino país y la garantía de sus derechos, en materia de educación, salud y prevención de violencias, entre otros aspectos. 

Sin embargo, la magnitud del fenómeno implica que aún haya frentes de trabajo por cubrir, especialmente con respecto a la población más vulnerable. De esa manera, se decidió buscar recomendaciones de Ciudad de México, cuya situación geográfica hace de ella uno de los principales corredores migratorios del mundo. Se invitó entonces a una visita técnica a Nadia Troncoso, la directora general del Instituto de Atención a Poblaciones Prioritarias, organismo encargado de los migrantes a nivel federal. 

El intercambio de conocimiento: 

Se inició el intercambio con una sesión de apertura en la que se expusieron las generalidades del estado actual del fenómeno migratorio tanto en Bogotá como en Ciudad de México. Posteriormente, se realizaron diversas mesas de trabajo con entidades nacionales y distritales, cuyo objetivo era conocer las oportunidades de atención a mujeres migrantes desde los contextos educativo, formativo, de salud, violencias, trabajo formal, informal y actividades sexuales pagadas. 

Luego se recorrieron algunos emplazamientos clave para la estrategia de atención a población migrante para contextualización de la experta: las Casas de Igualdad y Oportunidades de las localidades de San Cristóbal y Bosa, la Casa de Todas, el SúperCADE Social, el nódulo principal de la atención integral al migrante en la ciudad, y el Centro Integral de Atención al Migrante (CIAM). 

El impacto: 

La reconocida experiencia de Ciudad de México en atención a población migrante, y su consecuente capacidad institucional y normativa en la materia, han hecho de este intercambio de conocimientos uno de gran provecho para las entidades del Distrito Capital más directamente involucradas por su misionalidad. Las conclusiones alcanzadas durante las cuatro jornadas de trabajo, así como las indicaciones suministradas por la experta mexicana sobre la base de su análisis de la experiencia bogotana, fueron el insumo para la construcción colectiva del plan de acción que fortalecerá las estrategias implementadas por el distrito en la atención a las personas migrantes de Venezuela.